
Ya son innumerables las veces que he tenido conversaciones como esta:
-Oe Aldo ¿y tú qué música escuchas?
-¿Yo?
-¡Sí, tú pues baboso! ¿Quién más?
-Aya… bueno yo escucho huaynos, marineras, valses criollos, festejos, chimaiches, yaravíes, y otros géneros peruanos, también me gusta la música clásica, y uno que otro trovador…
-Ala, ¿huaynos? Chima… ¿que? Jajaja… asu que raro! ¿Qué? ¿Pero, por qué escuchas eso?
-¡Por qué me gusta pe!
“¿Pero, por qué escuchas eso?” Da lástima, realmente da muchísima lástima, pero hay que admitir la realidad. Nuestra música, esa que nació con nuestros antepasados, que en otras culturas se valoraría como tesoro nacional, acá en este país, es más desconocida que la música de EEUU, Inglaterra, Francia, Brasil, Cuba, carajo, música de ASIA!!! LA INDIA, CHINA JAPÓN se sabe más de ella en este país que de yaravies, toriles, chimaiches, chuscadas, agua de nieves, pan alivios, pechadas.
Si bien lo bello de la música de diversos países es indiscutible, seamos francos, la música que se escucha normalmente es lo más común de la música comercial, letras sobre amores, sencillas y de temática reciclada (como diría Fernando Delgadillo) o en otro idioma así que como no entiendes un carajo, chévere: “me gusta ‘el tonito’”, dirás.
¿En qué momento ocurrió? ¿Cómo fue que mi música, nuestra música, esa que es tan linda, poética y compleja, llegó a valer menos que un chancai? ¿Cómo fue que mis congéneres (y otros no tan jovencitos) pagan cientos de soles por un grupo que no canta más que tonterías y que hace música hasta el queque y no es capaz de aparecer a un concierto gratuito de Raúl García Zárate o Manuelcha Prado?
Yo me siento agradecido con mis viejos que me enseñaron a valorar a nuestra patria, a su música y su gente, que me enseñaron a apreciarla tal cual es, que me invitaron a quererla como propia tan propia como la sangre que por mis venas corre, sin recurrir a fusiones que la “suavicen” para mis oídos sofisticados, como algunos pretenden… que me incentivaron a cultivarla, para que esta no muera, por que así es señores… la música está viva en tanto se hace uso de ella, y si gente joven no la cultiva, esta muere, y la nuestra se nos quiere ir!
Estoy decidido difundir esa música nuestra tan bella que guardaba en el cajón mi privacidad… yo no digo que no se escuche lo foráneo, no digo que no se fusione, digo que se escuche y se practique lo nuestro y que se respete a las raíces y a la gente que estuvo detrás de esas manifestaciones artísticas: sólo así podremos decir sin chauvinismos, amo a mi patria, a su tierra, a su gente, a su música, a todo el Perú, ¡SOLO ASÍ HABLAREMOS DE UNA VERDADERA IDENTIDAD NACIONAL!