jueves, 28 de abril de 2011

Ser Valiente

Ser valiente es no ser yo.

Soy lo que hago...

Es cierto que la persona podrá tener las mejores intenciones y hablará bonito en base a sus preceptos, pero actuar... ese es un campo en el que el mejor orador tendrá que poner a prueba sus palabras...

A la hora de hacer algo, nos definimos. Quienes somos finalmente, es decir nuestra "real" definición, estará dada por nuestros actos.

Si hoy en vez de leer para mi control de lectura de dentro de 3 horas, estoy escribiendo en mi blog después de meses, entonces esto me definirá como cualquier cosa, menos como alguien responsable.

En efecto, 21 años haciéndola linda con el hueveo y la responsabilidad improvisada te definen...

No digo que no vaya a cambiar, Dios sabe que lo quiero hacer, solo que aún no me explico por qué se me hace tan dificil, será que necesito tener más preción, será que me la están poniendo fácil, será que nunca quise lo que hago, será que nunca sé lo que quiero... será el sereno, pero algo pasará y lo que sea, será por efecto de mis acciones, de eso sí no tengo dudas.

Trampolín al cielo

oh trampolín, bello trampolín...
tanto saltar sobre ti, mareado terminé
y salté alto, alto, muy alto,
y sentí el cielo, oh, el cielo
¡qué divino lugar!
tan suave, tan dulce, tan cálido.

Mas, infausto destino,
la gravedad de la vida
tiró con fuerza, y de regreso
y, valen refranes,
como duele el caer de vuelta,
cuando ya no se cae en el trampolín.

Y siento vergüenza,
¿qué clase de tarado salta así sin calcular la caída?
Y siento rabia,
¿por qué no evité la tentación de ir ta alto, de tan seductor trampolín?
y siento miedo,
ahora que estoy inerte en el piso... ¿qué haré?
Da lo mismo, el final, como con los "pobres", al cielo esto no le corresponde...